La Misión
Siempre supone un reto hablar de los grandes clásicos de la cartelera y más si se trata de una película como La Misión, cargada de enseñanza moral y sentimentalismo que hace que más de uno se replantee sus ideas en la vida.
Mucha gente me había hablado de este mito del cine y siempre tuve curiosidad por verla; pero no fue hasta el miércoles cuando pude disfrutala con mis propios ojos y así poder escribir mi juicio en este blog.
La trama principal que se presenta es ésta:
Nos situamos en el s.XVIII en una Sudámerica repartida entre los reinos de España y Portugal.Rodrigo Mendoza (Robert de Niro) es un mercenario vendedor de esclavos que trás asesinar a su hermano se unirá al Padre Gabriel (Jeremy Irons), un cura jesuita, en su misión de evangelizar a los pueblos indígenas de lo alto del Amazonas.
Este pueblo verá amenazadas su supervivencia y libertad ante las presiones del Gobierno portugués.
No solamente la congregación de los jesuitas se dedicaron a evangelizar a los indígenas, también les enseñaron lo que es la libertad, hecho que que no gusto nada a España y Portugal, puesto que utilizabana estos pueblos como mercado de esclavos.
La Iglesia, por su parte, aceptó los interes de estas monarquias y ordenó que las misiones jesuitas desaparecieran. Algunas de ellas como la de San Carlos luchó e intento resistir.
Un argumento basado en hechos reales porque así fueron los aconteciemientos se acaecieron por entonces..
Esta película esconde trás de sí, toda una enseñanza moral y religiosa que queda reflejado en lo siguiente:
Rodrigo Mendoza trás matar a su hermano se une a las misiones de los jesuitas, éste inicia un camino personal de penitencia y rendicion. Trás llegar a las misiones queda enamorado de la gente, que antes para él eran simples esclavos y llega incluso a ordenarse en los jesuitas.
Da así la enseñanza de que todo el mundo merece una segunda oportunidad y que todos podemos recibir el perdón.
En el desanlace de la película, cuando invaden las misiones, se ve claramente lo difentes que pueden llegar a ser los dos protagonistas:
El Padre Gabriel (Jeremy Irons) no les hace frente, continua con sus labores, incluso la misma mañana fatídica sigue dando Misa, actuando como si esa fuera la voluntad de su Señor.
Y por otro lado un Mendoza, que trás haberse convertido, renace en él sus orígenes luchando y matando a aquellos que vienes a arrebatarle toda la grandiosidad encontrada con los indígenas.
Ambas posturas muy repetables ya que actuan bajo su conciencia, siguendo los dictámenes de su razón, lo que le dice que está bien y que mal y que tenien que luchar por ello. Aunque ya hemos visto las dos reacciones ante la situación.
El director Roland Joffe fue el encargado de estrenar el 1 de enero de 1986 este impresionante film, que todavia a día de hoy suscita diferentes opiniones, porque para muchos de los espectadores le pareció una película demasiado larga y sin ritmo.
Yo personalmente no comparto esta opinión.
Otro aspecto a destacar de este film es una magnífica y nada discutible banda sonora que corrió a cargo de Ennio Morricone mereciendo así una nominación a los Oscar en 1986 que finalmente no consiguió.
7 fueron en total las nominaciones que obtuvo, recibiendo finalmente sólo uno a la mejor fotografía de Chris Menges.
Así queda resumido y bastante simplificado mi juicio sobre esta maravillosa película que recomiendo a aquellos que todavía no la hayan visto y que vuelven a verla todos aquellos a los que no le gustó porque "todos merecemos una segunda oportunidad"
"Si la violencia es lo que cuenta, entonces no tengo fuerzas para vivir en un mundo así".
Jeremy Irons.
"Así pues, vuestra Santidad, vuestros sacerdotes están muertos...y yo sigo vivo. Pero en verdad soy yo quien ha muerto, y ellos son los que viven. Porque como ocurre siempre, los espíritus de los muertos sobreviven en la memoria de los vivos".
Ray McAnally.
A Mónica Codina, esto es una pequeña parte de algo muy grande.
Isabel González de la Tajada


