Realidades distintas, sentmientos distintos...
Cada realidad con sus cualidades específicas despierta un sentimiento concreto. Aplicando ésto al cine, podemos darnos cuenta que cuando vemos una película de terror podemos padecer diferentes miedos, según la escena.
El cine de terror se caracteríza por intentar provocar en el espectador pavor, miedo, disgusto, horror... Y los argumentos suelen contener alguna fuerza, evento o personaje maligno que en ocasiones es de orígen sobrenatural.
Este género, que tiene sus inicios en 1902, cuando Wallace MacCutcheon realizó la primera película de terror sobre una versión del mito de Frankestein, tiene a su vez varios subgéneros que podrían clasificarse en:
• Las preguntas sobre el más allá: donde encontramos a los vampiros, zombis, momias, etc.
• El miedo a la tiranía: por ejemplo el mítico Drácula, también se podría considerar la reciente trilogía de Saw, donde un hombre con cáncer somete a pruebas de vida o muerte a todo aquél que no valore la vida...
• La pérdida de identidad: La invasión de los ultracuerpos de Don Siegel en 1956 donde unos seres ocupan los cuerpos de personas subplantando su personalidad, Mars Attack (1996) de Tim Burton, El Exorcista de William Friedkin (1973)...
• Lo monstruoso: donde podríamos encontrar a Frankenstein. 
Muchos son los títulos conocidos sobre este género que causaron furor no hace mucho en la gran pantalla. El proyecto de la bruja de Blair (1999) de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, The Ring (1998) de Hideo Nakata, Sé lo que hicisteis el último verano (1997) de Jim Gillespie y Aún sé lo que hiciteis el último verano (1999) de Dany Cannon.
Actualmente, relacionado con este género, nos encontramos en la cartelera, en su segunda semana, la terecera parte de Saw. Película en la que se ve como la gente tiene que pasar unas pruebas de vida o muerte, a las que le somete Jigsaw, por, según él dice, no valorar la vida. Esta última parte es mucho más gore que las anteriores.
Pero sí eres un seguidor de esta película, te recomiendo que la veas, y si no has visto las dos anteriores no vayas porque te perderas todo el "encanto" de éstas.
Patricia Huércanos.


